El dormitorio es quizá una de las habitaciones más importantes de la casa. Es el espacio más íntimo y personal, donde pasarás muchos momentos y recargarás las pilas a diario. Por eso, su decoración es tan relevante, ya que será lo primero que veas al despertarte y al acostarte. Cada detalle cuenta para que no sientas que es una estancia fría e impersonal, y se convierta en uno de los espacios favoritos de tu hogar. ¡Presta atención a estos consejos y conseguirás un dormitorio único, pero sobre todo acogedor!

Elige tu estilo 

El estilo tiene que definir tu personalidad, ya que será lo que marcará la decoración del resto de elementos de la habitación. En este sentido, tienes que realizar una correcta elección del color, los adornos en pared y el mobiliario.

Este es un ejemplo de una habitación de estilo colonial rústico:

El color 

Puedes pintar las paredes o escoger los muebles de tu color favorito. Apuesta por los colores cálidos como el beige o el nude, o por unas tonalidades suaves como el turquesa. Tu habitación debe aportar tranquilidad y confort, ya que necesitas descansar en ella todos los días, por lo que se desaconsejan los colores fuertes que puedan ponernos más nerviosos. Y para que tu dormitorio esté a la última, una buena alternativa es combinar dos colores en las paredes. Por ejemplo: pinta de un color diferente, empapela o añade algún vinilo a la pared del cabezal, para que aporte un toque moderno.

Juega con la iluminación 

La iluminación debe ser cálida y natural, para evitar la frialdad. También puedes poner diferentes fuentes de luz, aparte de la lámpara de pared, coloca alguna en la mesita de noche o en el escritorio (si lo tuvierais). Y es que, no necesitamos la misma luz, ni intensidad para todo.

Viste tu cama 

Llegamos al elemento más importante de la habitación, el foco de atención de todas las miradas y el posiblemente más olvidado, la cama. Ésta tiene que transmitir comodidad y confort. Escoge una buena ropa de cama acorde a tu personalidad, que combine con el resto de la decoración. Y no escatimes en cojines, cuantos más mejor, son un accesorio muy útil y aportan una sensación muy reconfortante. Además, para encuadrar tu cama y que destaque su decoración puedes usar alfombras a los pies, que proporcionarán un toque más cálido.

Este es un ejemplo del efecto que provoca alfombra a la habitación

Añade elementos personales 

Para que te sientas identificado y cómodo en tu habitación es imprescindible aportar algo personal, que diferencie que esa es tu habitación y no otra. Puedes añadir fotografías en marcos individuales o conjuntos,  o tiras para la decoración de pared. También puedes escoger algún cuadro que te guste, o algún vinilo con alguna frase que te identifique ¡Hay muchas opciones!

Seguro que con estos consejos consigues que tu dormitorio sea más acogedor, ¿te animas?